Ayer me dormí en tu sweater verde y ahí descubrí que desafino diez veces al día esta melodía que vino por mí. Me gusta saber que me quedan mil hojas por conocer, y que secuestres mis ojos sabiendo que te voy siguiendo y que soy tu mujer. Me gusta pensar que bailo en los aires de tu despertar. Y amo hasta tu manera de estornudar. Si te da frío te invento un abrigo, y si suspiro aquel motivo adivinás. ¿Qué hice yo para tenerte? Hechizás toda mi suerte, y en todas tus vidas te voy a amar. Voy a regalarte mis días, mis ganas de no pestañiar para no perderme ni un segundo lo más lindo de este mundo. No puedo seguir si un día me faltas me destierro a morir. Y al darme cuenta tan triste que en lo que creía no existe y no aprendo a mentir. Cuanto te busqué y me pelié con mi música por verte una vez. Sos la reina en mi vida de ajedréz... Y de la mano de tus ojos... perdernos... por cualquier lugar.
Unos pares de meses y un mes con vos. Me hacés felíz cada uno de esos días.
Te amo Pu!
Unos pares de meses y un mes con vos. Me hacés felíz cada uno de esos días.
Te amo Pu!
La extraña sensación de estar en total armonía consigo misma, en ese instante todo es perfecto, la suavidad de la luz, el ligero perfume del aire, el pausado rumor de la ciudad. Inspira profundamente y la vida ahora le parece tan sencilla y transparente que un arrebato de amor, parecido a un deseo de ayudar a toda la humanidad,
la empapa de golpe.
la empapa de golpe.
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