Los ángeles lloran tu caída esta vez, el infierno en el que estás quema sus alas. Y volás sin volar hacia la muerte. Tu mirada se dilata para, por fin, apagarse. Y entre luces taciturnas te olvidás de lo que es tuyo, y ¿Qué es más tuyo qe tu vida? Sí, te morís. Te morís por probar si el ayer nunca fue, si lo bueno vuelve, por probar ese gramo de placer imaginario al igual qe tus alas por la noche. Y la noche cae. El cielo busca almas y vos jugás a golpearle la puerta... Y en una mezcla de humo i alcohol de medianoche, te abren las puertas al sueño, al vuelo eterno. Y entonces, un ángel de acero da su último salto, y en una lágrima te enseña a vivir. No te duermas, despertate, todavía queda más.

- Me. 2005 -